Menu
icon_home.gif Inicio
tree-T.gif Archivo de noticias
· Descargas
tree-T.gif Contacto
· Enlaces
· Libro Visitas

 Machalí CONFEDERACION DE TRABAJADORES DEL COBRE

 Contacto
 Agreganos a favoritos
 Haznos tu pagina de inicio
 
 

Visitas

 Último discurso de Salvador Allende

 PABLO NERUDA - A los Generales Caupolican y Lautaro

 Antuco: Caídos sin guerra...

 El cobre de Chile no es chileno

 VALPARAISO: NO SE PUEDE VIVIR SIN CONOCERLO

 Chan Chan

 ENLACES WEB
Enlaces en total:
Categorías: 9
Visitados en total:

Ultimos Enlaces
· 1: Aprender Luchar Vencer
[Visitas: 44]

· 2: Federacion Sindical Mundial
[Visitas: 101]

· 3: Radio Primero de Mayo
[Visitas: 110]

· 4: UesTV: TV de Universidades Estatales Chilenas
[Visitas: 121]

· 5: Hugo Chavéz Frías
[Visitas: 255]

· 6: Diario UNO
[Visitas: 283]

· 7: Movimiento de Izquierda Revolucionaria
[Visitas: 331]

· 8: Cantautor argentino Pablo Fernandez
[Visitas: 290]

· 9: Foro Artiguista Entrerriano
[Visitas: 279]

· 10: Sindicato Wal-Mart Chile
[Visitas: 404]


Lo más visitado
· 1: Rebelion
[Visitas: 1521]

· 2: Asamblea Mapuche de Izquierda
[Visitas: 1258]

· 3: Liceo Manuel Barros Borgoño
[Visitas: 1227]

· 4: Frente Patriótico Manuel Rodriguez
[Visitas: 1221]

· 5: Cubainformación.tv
[Visitas: 1218]

· 6: PURO CHILE
[Visitas: 1204]

· 7: Prensa Humanista
[Visitas: 1204]

· 8: Resistencia Minera
[Visitas: 1196]

· 9: Fortín Mapocho
[Visitas: 1190]

· 10: FITIM
[Visitas: 1166]


 Asi reprimen al Pueblo Mapuche para... SAQUEAR

 INFORMATE

 DESAFIO

 De "gobernar es educar" a "Educar para lucrar"

 Cobre Chileno ¿Nuestro?

 La Poesia de mis Compañeros

 Ciclo de entrevistas a Jorge Lavandero

 LOS PITUTEROS

 Las madres en Chile siguen buscando

 RENACIONALIZAR ¡AHORA!

 Asensores de Valpo

 SALVADOR ALLENDE: PADRE DE LA PATRIA

 ALLENDE a la juventud latinoamericana ...

 Parodia: El Saqueo del Cobre

 El Cobre en la Reconstrucción (Concepción)

 Pu weichafe encarcelados en huelga de hambre


¿A QUE LE TEME PIÑERA?: DEL DESALOJO A LA POLÍTICA DE LOS ACUERDOS
Enviado el domingo, 07 de febrero a las 21:03:55 por editor

Esa vieja y excluyente política de los Consensos (intra-elite)

http://www.deperiodistas.com/b/fot2010/CHILE.jpg

Sebastián Piñera ha reiterado en más de una oportunidad el llamado a construir durante su gobierno un gran acuerdo nacional en determinadas materias; agregando, que sería muy importante para Chile reiterar la política de los “consensos” que tanto “beneficio” acarreó para el país durante el gobierno de Patricio Aylwin Azócar.

Más

-¿A qué le teme Piñera?.

-El triunfo de Sebastián Piñera

 

 



Al respecto, cada estrategia y accionar tienen sus momentos, tiempos y ritmos, es por ello que la llamada “política de los consensos” tuvo su aplicación hasta el máximo posible durante el primer gobierno concertacionista. Aquello se puede explicar porque Chile venía saliendo de la dictadura militar con todas sus leyes de amarre y cuando Augusto Pinochet estaba presente con todo su poder e influencia a nivel militar y político.

 

Pero aquella estrategia de los consensos cumplió un determinado objetivo en una coyuntura específica. Para algunos significó estabilidad y gobernabilidad institucional; mientras que para otros representó “transar” hasta lo más mínimo, produciendo en el país la progresiva atomización de las organizaciones sociales, la despolitización de la sociedad y el gradual “analfabetismo cívico” de los ciudadanos, con todas las consecuencias que hoy estamos viviendo.

 

Sin embargo y más allá del análisis que pueda hacerse de aquella “política de los consensos” surge una interrogante; ¿Por qué Sebastián Piñera hace este llamado después que algunos de sus asesores más cercanos hablaron del “desalojo” de la Concertación?. Es decir, vociferaron  y despotricaron tanto contra los gobiernos de la Concertación. Al respecto podemos prospectar algunas respuestas. Primero, él y la derecha no tienen mayoría en el Congreso para aprobar sus proyectos, por lo tanto, requiere de los votos de la oposición para sacar adelante algunas de sus iniciativas y promesas de campaña; en segundo lugar, Piñera presume que va a encontrarse con una Concertación muy herida, por lo tanto -con toda seguridad- será una oposición muy vigilante, firme y crítica de su accionar, es decir, antes de ir a la confrontación, preferirá “transar” determinados proyectos con tal de aprobarlos y no quedar con sus promesas incumplidas; en tercer lugar, gran parte de las fuerzas y organizaciones sociales de este país (CUT, ANEF, Colegio de Profesores, Federaciones de Estudiantes) han expresado su desconfianza con las políticas que pueda implementar un gobierno de derecha, por lo tanto, convocar a la Concertación, al Partido Comunista (que poseen vínculos con estas organizaciones) sería un buen respaldo para amilanar el descontento o la protesta de estos sectores; en cuarto lugar, es conocido que al interior de la derecha hay discrepancias de fondo sobre determinadas materias valóricas e institucionales, por ello a la hora de legislar sobre aquellos temas y al no contar con el apoyo de la UDI, una buena estrategia es recurrir a tu adversario político, retomando aquella vieja premisa; “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.

 

Si lo que va quedando de la Concertación, piensan nuevamente reeditar la “política de los consensos”, quiere decir que una vez más caerá en las reglas del juego y en el terreno que presenta la derecha; peor aún, hará oídos sordos al llamado de atención de la ciudadanía y de un porcentaje importante de concertacionistas. Por ello, todos aquellos que a contar de marzo se sitúen en la vereda del frente al nuevo gobierno, tienen una oportunidad significativa para plantearse como una auténtica y legítima oposición a una forma de gobierno y a un determinado modelo económico, político y social; para eso se requiere ampliar y cambiar al interlocutor y establecer política de los consensos, pero con los ciudadanos y no solamente con las elites en el poder, que legislan y hablan en nombre del resto de la población.

 

Finalmente, los sectores opositores al nuevo gobierno, tienen y tendrán la responsabilidad histórica, política y el objetivo de bajar de su sitial y establecer un diálogo directo con la ciudadanía, para de esta forma construir legítimas redes sociales de poder, pero a nivel de sociedad civil; de lo contrario, se mantendrá y seguirá fomentando aquel círculo vicioso de las cúpulas de poder, las maquinarias internas, el burocratismo y una actividad política desde arriba y de espaldas a la ciudadanía.

 

Por Prof. Danny Gonzalo Monsálvez Araneda. El autor es Académico de Historia de Chile Contemporánea en el Depto. de Historia, Universidad de Concepción.

Más

¿A qué le teme Piñera?

Por Sergio Muñoz Riveros

 

Desde el 11 de marzo, tendrá que responder con hechos, más que con discursos, y debe inquietarlo la posibilidad de que sus adversarios lo traten como él los trató. O sea, que le paguen con la misma moneda.

 

“El mismo día en que los chilenos me honraron eligiéndome Presidente -afirmó Piñera el domingo 31 en El Mercurio-, no sólo asumí el compromiso de hacer un gobierno de unidad nacional para todos sin distinción, sino que, además, hice una invitación amplia a revivir el espíritu de la democracia de los acuerdos”.

 

Es muy distinto el cuadro actual al de los años del gobierno de Aylwin, cuando se iniciaba el proceso de transición, con Pinochet atrincherado en el Ejército y delegados suyos en el Senado. Entonces, el peligro de retroceso estaba a la vista y, razonablemente, el gobierno y la oposición priorizaron la búsqueda de consensos.

 

Hoy es notoria la solidez institucional del país. No hay riesgo de involución ni existe una situación de emergencia. Aunque Piñera afirma que el objetivo de alcanzar el desarrollo demanda grandes acuerdos -es lo mismo que ha dicho la Presidenta Bachelet-, ello no tiene por qué significar la disolución de las fronteras entre la coalición que ganó y la que fue derrotada. Otra cosa es favorecer las coincidencias que hagan progresar al país, como lo hizo la Concertación.

 

Piñera no habló de “gobierno de unidad nacional” en la campaña. Lo hace recién ahora, y eso mismo genera recelos. Dijo que encarnaba una “nueva manera de gobernar”, y se deducía que era muy distinta de la que ha estado vigente, por lo que el intento de reclutar algún concertacionista para el gabinete parece un recurso mediático para demostrar amplitud.

 

Es razonable que Piñera proponga fijar metas “que unan y no dividan a los chilenos”, pero el movimiento se prueba andando. No puede haber acuerdos en abstracto, sino en concreto. En otras palabras, no basta con apelar a la unidad nacional, sino que se requiere precisar para qué es esa unidad. La democracia incluye los acuerdos, pero también los desacuerdos. Y supone competencia.

 

Aunque Piñera no parece estar especialmente preocupado de ello, algunos dirigentes de su entorno tratan de perfeccionar la táctica de dividir a las fuerzas de centroizquierda que le abrió a la derecha el camino del triunfo. Dicho sea de paso, Pablo Longueira no ha recibido de parte del piñerismo el reconocimiento que merece por el prolijo trabajo de consejero de Enríquez-Ominami que realizó, con éxito resonante, en los meses decisivos (ver La Segunda, 15/01/2010).

 

Seguro que la preocupación principal de Piñera es el momento en que deberá tocar la guitarra. Sabe que, a partir del 11 de marzo, tendrá que responder con hechos, más que con discursos, y debe inquietarlo la posibilidad de que sus adversarios lo traten como él los trató. O sea, que le paguen con la misma moneda.

 

Lo curioso es que da la impresión de sentirse en minoría. Por eso, buscará generar simpatías más allá de sus votantes y apaciguar a la oposición, por lo menos en la primera etapa. Tratará de que su gobierno no sea identificado con la derecha conservadora y autoritaria.

 

Es probable que le provoquen desazón las posibles dificultades de interlocución con la sociedad civil, en particular con las agrupaciones estudiantiles y los gremios. ¿Cómo actuar, por ejemplo, frente a movilizaciones que desajusten su agenda y dejen al desnudo la debilidad social de su coalición?

 

No debe dejar de preocuparle, además, la eventualidad de que, al primer yerro, le lluevan los ataques. Al cabo de tantos años en la oposición, su equipo es inevitablemente inexperto en el manejo del aparato estatal, por lo que el aprendizaje demandará un tiempo de rodaje. Y los ciudadanos se han vuelto críticos e impacientes.

 

En todo caso, el deber de la centroizquierda es actuar pensando en el interés del país. No puede dar ninguna señal de actitud obstruccionista. Deberá juzgar las propuestas en su mérito y levantar sus propias alternativas cuando sea necesario. La posibilidad de que asuma una posición radicalizada e intransigente sólo la aislaría de la mayoría de los chilenos, y eso, qué duda cabe, sería un segundo triunfo de la derecha.

 

Más

El triunfo de Sebastián Piñera

Por José Aldunate, s.j.

 

Se ha dicho que, con su derrota, la Concertación ya ha terminado. Que ha existido solamente en función del gobierno. Que Piñera pretende gobernar para todo el país. Pero la Concertación se reúne para concertar su política hacia el futuro. Pienso que se sentirá representante de todo un sector progresista opuesto a planteamientos importantes del futuro gobierno.

        

Sebastián Piñera no era mi candidato. Me parecía que Eduardo Frei y los que lo acompañarían y el progresismo que representa serían mejores para Chile. Y podría continuar bien los 20 años de avances de la Concertación. Pero un largo progreso electoral ha colocado a otro en la Presidencia.

 

Me pregunto cuáles han sido nuestras reacciones, las de los derrotados; cuáles han de ser las de los que queremos reaccionar sabiamente. Algunos habrán dicho, con el borrachito de marras; “Será de Dios”, y punto. Otros en cambio estarán repartiendo responsabilidades y culpas, no sé si habrá que llamarlos “autoflagelantes”. Todos éstos se preguntarán quién tiene la culpa en el fracaso. ¿Será tan importante esa pregunta?

 

Más vale poner los ojos en el bien del país y ver en qué podrá favorecerlo o perjudicarlo la futura administración. Otra actitud errónea sería mantener la beligerancia de la contienda electoral. Hay que asumir la nueva situación, la de un gobierno que quiere terminar en plena vigencia y la de uno nuevo que tiene que instalarse y que tiene derecho a hacerlo en paz. Se ha hablado de la luna de miel que se ha de conceder a todo nuevo gobierno para que pueda, con libertad, iniciar su tarea. En este tiempo, las críticas y oposiciones pueden ser prematuras y nacer de prejuicios. Después vendrá el tiempo de enjuiciar los hechos. Un nuevo gobierno tiene todo un plan de realizaciones que se propone emprender y es justo darle la oportunidad de ensayarlo. Lo que sí considero repudiable son los ofertones electorales o verdaderas coimas con que los candidatos quisieron comprar adhesiones. Cumplir ahora esas invalidadas promesas sería igualmente abusivo. El discutido “bono de marzo” prometido por Piñera deberá buscar otros justificativos.

 

Se ha dicho que, con su derrota, la Concertación ya ha terminado. Que ha existido solamente en función del gobierno. Que Piñera pretende gobernar para todo el país. Pero la Concertación se reúne para concertar su política hacia el futuro. Pienso que se sentirá representante de todo un sector progresista opuesto a planteamientos importantes del futuro gobierno. La Concertación se sentirá responsable de mantener su cohesión, defender el progresismo y preparar una vuelta al gobierno dentro de los marcos de la democracia. Esto implica cierta oposición al gobierno y a la Alianza de centro-derecha, pero se trata de una “oposición constructiva”. O mejor, de una “colaboración crítica”. Es fundamental recalcar que lo que ha de primar es la colaboración al bien común por sobre la tendencia, por desgracia a veces predominante, de recalcar las diferencias. Donde el Ejecutivo tiene la iniciativa, es sabio acogerla sin prejuicios, evaluarla en relación con el bien común y no con posicionamientos partidarios o doctrinarios.

 

La Concertación ha de repudiar toda oposición sistemática, como la que ha criticado a la Alianza, cuando desde un inicio declaró fracasado el gobierno de Michelle Bachelet y vano colaborar con él. Esta prioridad del bien común sobre el particular ha de valer para la Concertación en conjunto para cada partido y para cada miembro. Cada congresista ha de optar por el bien común, aun sacrificando sus intereses electorales. Un partido debe respetar a quienes votan en conciencia.

 

Habrá que respetar la opción en conciencia que podrán tomar los ciudadanos de cualquier partido a los que el futuro Presidente podrá llamar, por ejemplo, a un ministerio. Es natural que un partido que valora su papel, que incluye una oposición, se oponga a perder un colaborador. Pero para el interesado pueden confluir varias motivaciones para aceptar o no. Entre ellas ha de primar el bien común como motivación suprema. Y la decisión es prerrogativa exclusiva de cada uno.

 

Para terminar no estará de más recordar que para una política fundada en los convenios, vale el presupuesto de que la otra parte también busca el bien de la patria… mientras no se demuestre lo contrario.






Sin Comentarios
No se permiten comentarios Anónimos, Regístrese por favor
 
 Enlaces Relacionados
 Más Acerca de
 Noticias de editor


Noticia más leída sobre :
“CHILE EN EL PERIODO DE LAS VACAS GORDAS. SUS GRANDES BENEFICIARIOS”


 Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 0
votos: 0

Por favor quédate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo



 Opciones

 Versión Imprimible  Versión Imprimible

 Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo


NO al Saqueo, CONTRA LA CONTAMINACION Y EL SAQUEO, NO al Saqueo
Por la Renacionalización del Cobre


“El Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable, e imprescriptible de todas las minas”

Exigimos una nueva Constitución y Democrática para Chile

RENACIONALIZACIÓN DEL COBRE: DEMANDA PATRIÓTICA, NECESIDAD ECONOMICA, IMPERATIVO POLÍTICO Y MORAL

Web site engine code is Copyright © 2003 by PHP-Nuke. All Rights Reserved. PHP-Nuke is Free Software released under the GNU/GPL license.
Nuke ET Copyright © 2004-2006 por Truzone.